Esta es una receta de lo más fácil, pero súperresultona. La única pega es que requiere refrigeración, pero la parte buena es que no requiere horneado. He aquí la receta:
Ingredientes:
- Un tubo de galletas María, preferentemente hojaldradas.
- Mantequilla sin sal (unos 200gr)
- El zumo de 5 ó 6 limones.
- Un bote grande de leche condensada (no desnatada).
- 4 ó 5 placas de gelatina.
Elaboración:
- Triturar las galletas hasta que se hagan polvo.
- Derretir la mantequilla y mezclarla con el polvo de galletas hasta que compacte.
- Verter esta mezcla en el fondo del molde para hacer una base consistente, aunque evitando que sea demasiado gruesa. Trabajar con los dedos.
- En un bol verter la leche condensada y añadirle todo el zumo de limón salvo un poquito.
- Poner ese poquito restante de zumo de limón en un cazo al fuego y añadirle las placas de gelatina, previamente ablandadas en agua fría.
- Mover el zumo hasta que la gelatina se disuelva por completo.
- Añadir este zumo con gelatina a la mezcla de leche condensada y zumo que teníamos en el bol.
-Mezclar bien hasta que se homogeinice.
- Verterlo en el molde, sobre la base de galletas.
- Refrigerar 24h.
- Servir frío.