domingo, 21 de enero de 2018

DULCES ÁRABES: BRIWAT DE ALMENDRAS

A petición popular, y después de más de dos años sin subir nada al blog, me animo de nuevo a compartir con vosotros algunas de las recetas que preparo en casa.

En esta ocasión, se trata de una versión healthy y eco de los tradicionales y deliciosos "Briwat de Almendra". Muchos de vosotros diréis que para ser tan tradicionales, no os suenan de nada, y es que son dulces típicos de nuestro querido país vecino Marruecos, si bien es verdad que se preparan muy bien a lo largo y ancho de todo el mundo árabe.

La versión clásica, según tengo entendido, y que me corrijan los que sepan más de la materia, incluye azúcar glass y mantequilla en el relleno, y utiliza como método de cocción la fritura y posterior enmelado, al estilo de nuestros pestiños. 

Yo sin embargo, he optado por preparar estas delicias de una forma un poco más saludable, evitando añadir el azúcar, y cocinándolos únicamente en el horno. Es verdad que las propiedades organolépticas cambian un poco, pero los beneficios para nuestra salud creo que lo compensan de sobra.

Bueno vamos a la receta en cuestión:

INGREDIENTES

  • 250g de Almendras tostadas de producción ecológica.

  • 200g de miel ecológica

  • 4 cucharadas de agua de azahar o agua de rosas.

  • Un paquete de hojas de masa de Brick

  • 3 cucharadas de canela

  • 4 cucharadas de ajonjolí

  • 75-100g de mantequilla procedente de leche ecológica.


ELABORACIÓN

Lo primero es moler las almendras en una picadora, hasta obtener un polvo refinado (harina de almendras). Aconsejo no comprar la almendra molida, porque suele estar hecha con almendras crudas y lleva bastante tiempo triturada, por lo que pierde muchísimo aroma.

Una vez molidas las almendras, las vertemos en un bol, y les añadimos la miel, la canela, el agua de azahar y el ajonjolí. Se amasa todo hasta conseguir formar una pasta modelable.

Formamos bolitas con esa masa.

A continuación, realizamos el montaje de los briwat, cortando nuestras hojas de masa brick en tiras rectangulares. 

Colocamos una bolita en cada tira, y vamos plegando la masa sobre la bola hasta formar triángulos. Para que las hojas peguen bien y no se abran después con el calor, las pintamos con un poco de mantequilla derretida sobre las mismas, que hará las veces de "pegamento".

Posteriormente se hornean en el horno a 180º, unos 15 minutos.

Se sirven tal cual, preferentemente frías.

Si queremos realizarlo al estilo tradicional, la miel se sustituye por azúcar glas en la masa de relleno, y se le añade también mantequilla. Posteriormente se fríen en aceite suave y se enmelan en miel diluida y caliente, al estilo de los pestiños. Puede ponerse ajonjolí por encima.

Bueno, ya véis que la receta es bien sencilla. Supongo que como todo dulce tradicional, en cada casa de Marruecos la forma de prepararlo varía un poco. Yo los he probado en Marruecos en muchos sitios, y los que más me gustan son los del Cafe Patisserie Souissi de Rabat. 

Este es un video de Youtube donde podéis ver la técnica de preparación de los triangulitos, si bien la receta varía un poco respecto a la mía:

https://www.youtube.com/watch?v=KjAgZdNdbp0

Estos son los míos:



Espero que os animéis a hacer esta receta, o que le añadais los ingredientes que más os gusten. Por supuesto, una vez aprendida la técnica, podéis rellenar los briwat con otros rellenos, incluso salados (son típicos en Marruecos los relleno de pollo y canela). En fin, las opciones son infinitas, el tiempo de preparación breve, y el éxito está asegurado!!

Y de camino, animaros a que conozcáis la impresionante cultura gastronómica de Marruecos, un país que os fascinará por la exquisitez de sus costumbres, y donde en cada casa, por pequeña y humilde que parezca, existe una cocina en la que cada día se organiza un auténtico culto al buen gusto y la sensibilidad.

BSAHA WA RAHA!!! (que aproveche!!)

domingo, 11 de octubre de 2015

CRÊPES GLUTEN FREE

Esta mañana ha amanecido un poco nublado, y se respiraba en el ambiente el aroma inconfundible de la tierra mojada, tras haber llovido durante la noche. He de reconocer que el otoño es mi estación favorita del año, y que después del agotamiento del verano, mi creatividad se dispara.
Por eso, esta mañana pensé en preparar algo especial para el desayuno y se me ocurrió preparar estos crêpes de yogur sin gluten. Os aseguro que son muy fáciles de preparar y que el resultado es delicioso. Tomad nota:

INGREDIENTES PARA 4 CRÊPES.

  • 1 Sartén antiadherente en buen estado.
  • 2 Huevos.
  • 40gr de preparado panificable de Schär.
  • 1 yogur desnatado edulcorado Vitalínea.






ELABORACIÓN

Poner la sartén en el fuego, a intensidad 7/10.
Poner en un bol los dos huevos y batirlos completamente. 
Añadir los 40 gr de preparado panificable. Batir enérgicamente con las varillas hasta que obtengamos una mezcla homogénea.
Verter el yogur y seguir mezclando.
Una vez tengamos preparada la masa de los crêpes, llega el momento más delicado: iremos vertiendo con un cazo mediano nuestra mezcla, moviendo la sartén con giros de muñeca para repartir bien la masa por toda la superficie. 
Dejamos en el fuego hasta que empiece a despegarse, y con ayuda de una espátula, separamos uno de los bordes. Una vez separado, con los dedos tiramos del crêpe y le damos la vuelta.
Repetiremos la operación hasta que terminemos con la masa.

OPCIONES ALTERNATIVAS

En lugar de yogur, estos crepes pueden enriquecerse con leche, con leche condensada o con zumo de naranja.

Como opciones aromatizantes, podemos añadir ralladura de limón, de naranja o canela. También pueden hacerse de chocolate, añadiendo un poco de cacao en polvo.

RELLENOS

En casa la opción preferida es la NOCILLA, pero realmente se pueden tomar con mil y un acompañamientos, como el queso philadelphia, la mermelada, la miel, el helado...


martes, 8 de septiembre de 2015

TAGINE DE KEFTA CON SALSA DE TOMATE PARA CICLISTAS

Esta receta es una de las múltiples delicias que nos ofrece la gastronomía marroquí. La última vez que la probé fue en mi viaje a Chefchaouen el año pasado, concretamente en Casa Hassan, donde  aparte de tener el placer de cenar en un ryad precioso y con una atención exquisita, a un precio súper popular, tuve la oportunidad de degustar una maravillosa versión de este plato típico de la cocina tradicional de nuestros vecinos del sur.

En este caso, adapto la receta a cocineros ciclistas, pero es trasladable a corredores de fondo, triatletas, autónomos, mamás y abuelas. En general, apta para los que tenemos la agenda algo apretada!!! Sin embargo, el resultado es buenísimo, y apto para todos los paladares. Seguro que no queda ni un poco en los platos!!

Además, como todavía no estoy tan bien equipada como me gustaría, la receta la elaboro sin un elemento que, en principio, es fundamental para preparar este guiso, como es el archiconocido “tagine”… o quizá no tan conocido para algunos de vosotros… bueno para los que no sepáis de qué estoy hablando, es el instrumento de barro con el que se preparan de forma tradicional todas las recetas en Marruecos. Esta foto os hará daros cuenta de que sí que lo conocéis, porque puede encontrarse ya en muchas tiendecitas:





INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS (UNO O DOS CICLISTAS COMO MÁXIMO)

500g de carne de ternera picada fina.
1 lata de tomate triturado (el mejor: Martinete, para el avío: Hacendado).
1 latita de tomate doble concentrado Hacendado.
1 cebolla.
3 dientes de ajo.
4 huevos.
Aceite de Oliva Virgen Extra.
Azúcar.
Combinado de hierbas y especias (cada cual a su gusto):

  •         Pimienta negra
  •         Perejil
  •         Ajo en polvo
  •         Canela molida
  •         Jengibre
  •         Pimentón dulce
  •         Orégano
  •         Albahaca
  •         Sal



PREPARACIÓN

Antes de salir en bicicleta, después de haber desayunado, para ir digiriendo un poco antes de empezar a hacer ejercicio, dejaremos la carne marinando con las hierbas y las especias detalladas arriba. Se le añade un poco de aceite de oliva y se amasa con las manos para que se distribuyan de forma homogénea y la carne tome el sabor. Lo cubrimos con film transparente, la metemos en el frigo y nos vamos de ruta.

Cuando volvamos de nuestra ruta (mínimo 120 minutos, y ya que vamos a degustar un plato tan nutritivo, espero que hayamos rodado a buen ritmo), antes de subir a la ducha, y con las manos bien limpias (con la precaución de habernos quitado ya el casco), sacamos la carne del frigorífico para que temple.

Al salir de la ducha, ya relajaditos, cortamos los tres dientes de ajo muy picaditos y troceamos en cuadritos una cebolla. Lo pochamos todo en aceite de oliva a fuego lento en una olla de base amplia. Cuando esté dorándose, añadimos un par de cucharadas de azúcar y caramelizamos.

Después, abrimos la lata de tomates, y la vertemos en la olla. Mareamos un poco el tomate, y añadimos el concentrado (fíjate, qué color más bonito!! Y encima aporta textura, y un sabor alucinante!!). Ponemos además, otra ración generosa del combinado de hierbas y especias, y dejamos friéndose el tomate a fuego medio-bajo. Es el momento de descargarse el entrenamiento en el ordenador...

Cuando el tomate esté casi frito (unos 15 minutos), vamos haciendo bolitas con nuestra carne picada, formando albóndigas, y las ponemos en la salsa de tomate. En unos 15-20 minutos (depende de lo brutos que hayamos sido con el tamaño de las albóndigas), estarán hechas. He de dejar claro, que la idea de hacer un solo albondigón no la he probado, pero sospecho que no va a funcionar, así que los ciclistas ansiosos deberán calmar un poco el hambre (¿qué tal unas aceitunas mientras preparamos la comida?) y tomarse la molestia de moldear unas cuantas albóndigas.  Es el momento de poner a precalentar el horno a 200º, por arriba y por abajo.

Cuando las albóndigas estén hechas, y para imitar el efecto original del tagine, cogeremos una cazuelita de barro, pondremos el guiso en ella y cascaremos encima un huevo por persona. Puede servirse de forma individual o todo en una cazuela más amplia. Metemos en el horno unos 20 minutos y listo!!

Naturalmente, como toda la comida marroquí, se come sin cubiertos: pan, manos bien limpias y maestría para manejar lo que comemos con 2 o 3 dedos como máximo. Como decía una de las personas más importantes de mi vida: “Se come con los dedos, no con las manos!”.


Bueno, ya me diréis si os gusta!! Bsahah!!






martes, 25 de marzo de 2014

Torrijas de vino dulce y leche

Cuando abre el azahar en el sur de España, las casas se llenan de aromas sugerentes herederos de siglos de tradición en la antigua Al-Andalus. Desde entonces, generaciones de mujeres se han sucedido, tratando de mantener viva la llama de aquella cultura que un día iluminó al mundo. 

Es cierto que la tradición gastronómica evolucionó, a veces perdiendo algo de refinamiento, y otras, añadiendo nuevos sabores e ingredientes, pero lo cierto es que, paradójicamente, Andalucía no es más mora en otra época que cuando celebra la fiesta cristiana de la Semana Santa: Quizá sea un intento de demostrar que es "Cristiana Vieja", al recordar con temores atávicos el día en el que los invasores del norte le usurparon su identidad.

Porque en tardes como esta me acuerdo de mi casa, me he decidido a hacer la receta de torrijas de mi padre. Como era de esperar, me he permitido realizar algunas aportaciones, para tratar de superar al maestro. En lugar de vino tinto, le he añadido vino dulce Málaga, el aroma de las naranjas que él mismo cría con cariño y esmero, y unas ramitas de canela.

Veamos la receta:

Ingredientes

600 gr de pan de molde hecho rebanadas.
1 litro de leche entera.
1 vaso de vino de Málaga.
4 huevos
La cáscara de una naranja y la ralladura de otra.
Dos palitos de canela.
Canela en polvo.
1/2 litro de aceite de oliva 0'4º
1'5 litros de miel.
100 ml de agua.

Elaboración

En un cazo, apartar un vaso de leche y ponerlo a fuego medio con la piel de naranja y las ramitas de canela. Cuando lleve unos 5 minutos casi hierviendo, apartar y dejar enfriar.

En un bol, batir los huevos. Una vez batidos, añadirles el vino y la leche. Mezclar bien.  Añadirle la leche aromatizada con la cáscara de naranja (que debe retirarse en este momento) y la canela. Rallar la piel de una naranja encima.

En un recipiente amplio, disponer unas junto a otras las rebanadas de pan. Verter nuestra mezcla de leche y vino sobre ellas. Dejar que se empapen un rato, y luego voltearlas. Este es un paso crítico: si no se mojan lo suficiente, las torrijas quedarán secas por dentro, sin sabor y duras en poco tiempo. Si no excedemos, serán demasiado difíciles de manejar, y no seremos capaces de manipularlas para terminar la elaboración. En general, se suele pecar de secas, así que más vale tener algo de dificultad para tratar con ellas, y que sean sabrosas.

Una vez consideremos que están bien impregnadas, las vamos friendo en abundante aceite en un perol amplio (debe haber el suficiente aceite para que las torrijas floten un poco). El fuego deber ser vivo, y las torrijas las dejaremos doraditas, tal y como se observa en la foto.

Cuando hayamos frito las torrijas las vamos colocando sobre una rejilla con papel absorbente.

Posteriormente, será el momento de enmelarlas. Para ello, ponemos a fuego alto 1'5 Kg de miel, las ramitas de canela que teníamos en la leche y los 100 ml de agua. Cuando empiece a hervir, ponemos el fuego algo más bajo y vamos sumergiendo las torrijas en la miel. Las dejamos cocerse durante 2-3 minutos y las vamos colocando en el recipiente donde se vayan a guardar.

Cuando acabemos de enmelarlas todas, se vierte el resto de miel en el recipiente con las torrijas.

Se sirven en orden inverso, procurando que las que están en el fondo salgan antes y las que quedan en superficie vayan bajando de nivel y quedando más impregnadas de miel progresivamente.

Potencialmente, duran toda la Semana Santa, pero en general, la familia suele acabar con ellas antes de la resurrección. 

¡¡Mucha suerte, y a disfrutarlas!!



lunes, 17 de marzo de 2014

TARTA DE QUESO Y CHOCOLATE BLANCO CON FRESAS

Llega la primavera, y con ella, la nueva temporada de frutas y verduras. En Huelva, las fresas pintan de rojo los puestos del Mercado del Carmen, mientras que los primeros días del año de sol y brisa cálida invitan a pasear por la playa y disfrutar de la belleza del mar.

Precisamente fue caminando por la playa como se me ocurrió la idea de preparar una tarta de queso con chocolate blanco (una combinación que me seducía desde hacía tiempo) y añadirle unas fresas. Si os apetece probarla, esta es la receta:

Ingredientes

300 gr de galletas María Hojaldrada.
150 gr de mantequilla sin sal.
500 gr de queso Philadelphia.
400 gr de chocolate blanco.
250 ml de nata líquida.
250 gr de azúcar blanca + azúcar para la mermelada.
3 huevos.
200 gr de fresas.

Elaboración

Primeramente, ponemos el horno a precalentar a 180º.

Trituramos las galletas, hasta obtener un polvo fino. 

Derretimos la mantequilla, y la añadimos al polvo de galletas. Amasamos hasta que quede una pasta uniforme. Repartimos esa masa por la base y los bordes de un molde, y lo metemos en el frigorífico.

Por otro lado, en un bol, mezclamos el queso con el azúcar, y cuando la mezcla sea homogénea, vamos añadiendo los huevos e integrándolos uno a uno.

Ponemos la nata con el chocolate blanco a trocitos al baño maría, hasta que este último se derrita. Lo dejamos templar un poco, y luego lo vertemos sobre la mezcla de queso, huevo y azúcar.

Sacamos la base de galletas del frigorifico y usamos esa mezcla para rellenarla.



Picamos unas fresas y salpicamos con ellas nuestra tarta. La ponemos en el horno 1 hora a 180º.












Con las fresas que sobran, hacemos una mermelada, poniendo a fuego lento 100 ml de agua con la misma cantidad de fresas que de azúcar, hasta que se evapore el agua y se disuelvan las fresas en el azúcar.





Podemos servir la tarta con esta mermelada, o usarla para las tostadas con pan de centeno y queso de untar.


martes, 17 de diciembre de 2013

POLLO CON CIRUELAS

"Poulet aux prunes". Además de ser una receta que aprendí en uno de mis viajes a Marruecos, es un cómic francés más tarde llevado al cine que se ambienta en el Teherán de mediados del siglo XX
Para los que estén familiarizados con el cine francés, ésta es una muestra más de la exquisita sensibilidad francesa y una delicia para ver una y otra vez, mientras se disfruta de diálogos inteligentes y una fotografía seductora y sugerente. Para los que no lo conozcan, invitarles a ver esta película que supondrá un rato de belleza y deleite.


Inspirada en aquellos viajes, y recordando expresamente esta receta a raíz de haber vuelto a ver aquella película mítica para mí, me dispuse a preparar un rico "Pollo con Ciruelas" al estilo marroquí.



Ingredientes



  • 4 cuartos traseros de pollo.
  • 2 cebollas grandes.
  • 200gr de Ciruelas pasas sin hueso.
  • 200gr de Higos secos.
  • Aceite de oliva.
  • Sal.
  • Jengibre.
  • Laurel.
  • 2 ramas de canela.
  • Pimienta negra.
  • Pimienta blanca.
  • Azafrán.
  • Ajonjolí.
  • 1 taza de azúcar blanca.
  • Opcional: 2 o 3 huevos duros y un puñado de almedras.

Elaboración


Ponemos una cacerola con aceite de oliva en la base al fuego. Cuando esté caliente, ponemos el pollo salpimentado y lo doramos muy bien. Lo apartamos, y en ese mismo aceite, aunque a fuego medio-bajo, ponemos las cebollas cortadas en juliana fina.









En una cacerola pequeña, ponemos las ciruelas y los higos, vertemos el azúcar, las ramas de canela y cubrimos con agua. Ponemos a fuego bajo, para que se vaya formando un sirope.







Cuando las cebollas estén doradas, volvemos a poner el pollo, y cubrimos con agua. Añadimos el laurel, la sal, el azafrán y el jengibre. Ponemos a fuego medio. Dejamos unos 5 minutos.


Pasados esos 5 minutos, añadimos a la cacerola el sirope con las ciruelas y los higos, incluidas las ramitas de canela, y dejamos otros 10-15 minutos, según el tamaño de los trozos de pollo.



Al servir, se adorna con ajonjolí.







Como podéis ver, yo lo he adornado con huevos duros cortados en cuartos. También se puede añadir al guiso almendras tostadas, que aportan buen sabor y un toque crujiente delicioso.



A pesar de lo que puede parecer, es muy fácil. Para nosotros es un contraste de sabores muy original, y un éxito garantizado.



Animaos a prepararlo y viajareis por poco dinero.


jueves, 14 de noviembre de 2013

FLAN CREMOSO

Esta receta de flan es una variante mas cremosa del flan clásico de huevo, aunque no implica ninguna dificultad añadida, y resulta muy rico y sabroso. Tiene menos consistencia, y por tanto, puede ser difícil desmoldarlo, motivo por el que os recomiendo prepararlo en un recipiente bonito que se pueda poner en la mesa, y servir directamente a los comensales.

Ingredientes

6 huevos
1 vaso de leche semidesnatada.
1 lata pequeña de leche condensada.
1 brick pequeño de nata para postres.
12 cucharadas de azúcar para el flan, y una tacita para hacer el caramelo.
2 ramitas de canela.
La cáscara de un limón.

Elaboración

Poner el horno a precalentar a 180 grados.
En un cazo, poner el vaso de leche a calentar a fuego medio con la canela y la cáscara de limón.
Mezclar en un bol los huevos, la nata, el azúcar y la leche condensada.
Añadir la leche que hemos aromatizado con canela y limón. 
Homogeneizar todos los ingredientes.
Preparar un caramelo tostadito en una sartén, poniendo la taza de azúcar a fuego medio-alto, con unas gotitas de agua.
Verter el caramelo en el recipiente, y después la mezcla de ingredientes.
Meter en el horno al baño María, cubriéndolo con papel de aluminio.
Hornear 45 minutos.
Quitar el papel de aluminio y hornear otros 5 minutos.
Servir frío.


lunes, 2 de septiembre de 2013

BIZCOCHO MÁRMOL

Hay grandes ocasiones, en las que la vida de ofrece la oportunidad de reencontrar a viejos amigos, que forman parte de la historia de tu vida, y que incluso, te han imprimido carácter con determinadas frases o gestos inolvidables.

Mi amiga Elvira es una de esas personas que constituyen un pilar fundamental en la historia de mi carrera profesional. Por eso, cuando me anunció su visita, quise transmitirle todo mi reconocimiento preparando un bizcochito de chocolate y naranja, para ofrecerle un momento dulce que le alegrara la mañana.

Esta es la receta de ese bizcocho, que ciertamente, ha causado furor entre los comensales: 

INGREDIENTES

Para la masa


4 Huevos.
1 Yogur natural azucarado de 125ml.
1 medida de yogur de aceite de girasol.
2 medidas generosas de azúcar blanca.
3 medidas de harina.
1 sobre de levadura.
La ralladura de una naranja.
Un puñado de nueces.
3 cucharadas de Nesquick.

Para la cobertura de chocolate:

75ml de nata líquida.
10 gr de mantequilla.
60 gr chocolate con leche.

 ELABORACIÓN

 Precalentar el horno a 180º por arriba y por abajo. 

En un bol, montar a punto de nieve las claras de huevo.

A parte, mezclar las yemas, el azúcar, el aceite, la levadura, la ralladura de naranja y la harina. Cuando esté homogeneizado, añadir las claras y mezclar, con movimientos envolventes.

 Dividir la masa en dos, y añadir a una de las mitades el nesquick y las nueces.

Engrasar y enharinar un molde, y verter primero la masa no coloreada. Encima de ella, volcar la otra mitad de masa. Cubrir con papel de aluminio y meter en el horno 40 minutos.

Tras ese tiempo, quitar el papel de aluminio para dorarlo un poquito y sacar del horno. Dejar enfriar y desmoldar.

 Al baño María, poner la nata, la mantequilla y el chocolate con leche. Derretir a fuego suave. Volcar sobre el bizcocho y trabajar con espátula. Se puede adornar opcionalmente con azúcar glass.

Yo encontré unas moneditas de chocolate con leche que puse encima de toda la masa antes de comenzar el horneado, y que se hundieron un poco, suponiendo posteriormente pequeños "regalitos" que se encontraban al azar en el grosor del bizcochito.

Es una buena receta para el otoño.

Animáos y preparad uno para vuestros compañeros de trabajo. Seguro que os cogerán cariño: No olvidéis que los demás olvidarán lo que dijisteis y lo que hicisteis, pero nunca
olvidarán cómo les hicisteis sentir.

 Ánimo y ¡manos a la obra!

sábado, 10 de agosto de 2013

Tarta de Spicy Lemon Curd y peras




Hay seres humanos que parecen haber llegado a este mundo directamente desde el cielo. Bárbara es uno de esos seres angelicales. Rebosante de alegría y de bondad, con un corazón del tamaño de su belleza y de una femineidad exuberante, en un día muy especial para ella y para los que la apreciamos, me inspiró prepararle esta tarta refrescante y muy especiada: La tarta de Spicy Lemon Curd y Peras. 


























Si queréis probarla, podéis seguir estos pasos:

Ingredientes

1 lámina de masa brisa.
6 limones
5 huevos
110 gr de mantequilla sin sal
2 cucharaditas de canela
1/2 cucharadita de jengibre
2 cucharadas de sirope de lavanda
3 cucharadas de miel de flores
6 peras
200gr de azúcar blanquilla para el lemon curd
30 gr de azúcar blanquilla para cocinar las peras
50 gr de azúcar moreno
3 cucharadas de mermelada de albaricoque

Elaboración

Precalentar el horno a 180º.

Engrasar y enharinar un molde de aluminio para tartas. Cubrir con la pasta brisa. Cocinar en el horno unos 15 minutos, cubriendo con papel de aluminio.

Mezclar en un bol el zumo de los limones, los huevos, el azúcar blanco y el moreno. Verterlo en un cazo, y ponerlo a fuego medio bajo, junto con la mantequilla troceada. Remover pausadamente.

Dejar hervir suavemente, hasta que espese. Añadir la canela, el sirope de lavanda, la miel y el jengibre. 

Sacar la masa brisa del horno, y verter el lemon curd sobre su superficie. Dejar enfriar hasta que tenga cuerpo.

En una sartén, poner las peras peladas y cortadas en láminas a fuego medio-alto, con el azúcar. No dejarlas mucho tiempo. No es deseable que pierdan consistencia, sino que se endulcen un poco.

Cuando el lemon curd esté espeso y con cuerpo, podemos poner las láminas de pera por encima, y cubrir con mermelada de albaricoque. Poner en el horno sólo por arriba, para dorar un poco.

Servir frío.

Y para los que la van a probar dentro de un ratito, sólo puedo deciros: ¡Viva Cuba!


martes, 16 de julio de 2013

BROWNIE CON CERVEZA NEGRA




Parece ser que los primeros indicios de uso humano del mítico Xocoatl (Chocolate), hablan de su consumo en la región de Centroamérica en forma de una especie de "cerveza" o fermentación de la pulpa de los granos del cacao.

Inspirándonos en los orígenes milenarios de este delicioso alimento energizante, estimulante y delicioso, creamos en esta ocasión un Brownie de tres chocolates con cerveza negra.





Como veis en la imagen, lo hemos combinado con un poco de helado de vainilla y nueces de macadamia... un dúo clásico pero refrescante para el verano, ya que el brownie debe servirse tibio y el helado ayuda a que no nos acaloremos en exceso.

Si queréis probar, os facilito la receta, a ver qué tal os sale:

Ingredientes

  • 90 gr de harina de trigo.
  • 150 gr de azúcar blanquilla.
  • 3 huevos.
  • 60 gr de cacao en polvo.
  • 100 gr de chocolate con leche.
  • 150 gr de chocolate negro.
  • 30 gr de chocolate blanco.
  • 75 gr de mantequilla sin sal.
  • 1 vaso de cerveza negra.

Elaboración

  • Poner a precalentar el horno a 180º, por arriba y por abajo.
  • Engrasar y cubrir con harina un molde de aluminio.
  • Mezclar y homogeneizar bien en un bol la harina de trigo tamizada y el cacao.
  • En otro recipiente, batir los huevos con el azúcar, hasta que blanquee.
  • Poner en un cazo a fuego lento la mantequilla y el chocolate negro y el chocolate con leche. Derretir y obtener una mezcla cremosa y homogénea. Cuidado de no poner el fuego muy alto, porque el chocolate se quema.
  • Mezclar los huevos y el azúcar con esta mezcla de chocolates. Batir muy bien (se pueden usar varillas eléctricas). Una vez homogeneizados, añadir el cacao y la harina que habíamos mezclado previamente. Lo último que debe añadirse es la cerveza, para evitar moverla demasiado y que pierda el gas.
  • Verter la mezcla en el molde, y repartir sobre la superficie el chocolate blanco troceado.
  • Hornear unos 50 minutos con la superficie cubierta con papel de aluminio, para que no se queme.

Opcionalmente, podemos añadir a la receta unas nueces picadas y combinar el brownie con salsa de moras o arándanos.

¡Un dulce ideal para compartir con ángeles (si tenéis la suerte de que os visiten)!

sábado, 13 de julio de 2013

Cry me a river...

¡La soledad está infravalorada! En noches de Sábado como esta, en la que mi única compañía es la luz de las velas, la inspiración me embarga, y puedo crear cosas como ésta: una versión propia del conocido cocktail "Sex on the beach".










Ingredientes:

  • Un poco de hielo picado.
  • 100 ml  de zumo de naranja.
  • 25 ml de zumo de mango.
  • 50 ml de vodka.
  • 40 ml  de granadina.
  • 30 ml de licor de melocotón.
  • Miel.
  • 3 uvas.
  • 2 picotas.

Elaboración:

Eso os lo dejo a vuestro antojo!! Es pura intuición...

Y por supuesto, acompañado con la gran Diana Krall cantando Cry me a river...