miércoles, 16 de febrero de 2011

HELADO DE DULCE DE LECHE

Bueno, ésta es sin lugar a dudas una receta exclusiva para momentos muy muy especiales, pues dado su alto valor calórico, no está recomendado su consumo habitual...

Pero ¡un día es un día!, y qué mejor ocasión para prepararla que en el almuerzo que ofrezco a mis amigas para despedirme de ellas antes de marcharme a París.

En fin, que si queréis celebrar algo importante, o simplemente ofrecer un momento de placer a vuestro prójimo, creo que ésta es una gran receta.

He aquí la fórmula secreta:

Ingredientes:

  • 750 gr de leche condensada.
  • 300 gr de nata para montar.
  • Chocolate con leche.

Elaboración:

  1. En una olla a presión, poned la lata cerrada (tras haber retirado el envoltorio y la tapa de plástico si la hubiera) de leche condensada. Cubridla con agua. Una vez que la olla empiece a pitar, mantenedla 20 minutos a fuego medio-bajo.
  2. Una vez pasado este tiempo, sacad la lata de la olla exprés y enfriadla mucho. Ni se os ocurra abrirla antes de que temple, puesto que podéis quemaros vuestras manitas (existe un riesgo considerable de que el dulce de leche salga disparado y a una temperatura muy elevada).
  3. Cuando abráis la lata... ¡sorpresa!: ya habéis conseguido un magnífico dulce de leche, piedra angular de esta deliciosa receta.
  4. Por otro lado, montad la nata.
  5. Mezclad delicadamente 3/4 partes de la nata montada con el dulce de leche y llevad esta mezcla a la heladera. Si no tenéis heladera, pues al congelador, y removedla cada 15 minutos, para obtener una mezcla lo más cremosa posible.
  6. Cuando casi esté helado, añadid el resto de la nata montada y mezcladlo un poquito, lo justo para obtener el efecto veteado tan agradable en este tipo de postres.
  7. Cuando vayáis a servirlo, derretid el chocolate con leche al baño maría y vertedlo sobre las bolitas de este delicioso helado.

¡Un éxito garantizado!

Ánimáos a hacerlo, ya veis que es muy sencillo.