Bueno, ésta es sin lugar a dudas una receta exclusiva para momentos muy muy especiales, pues dado su alto valor calórico, no está recomendado su consumo habitual...
Pero ¡un día es un día!, y qué mejor ocasión para prepararla que en el almuerzo que ofrezco a mis amigas para despedirme de ellas antes de marcharme a París.
En fin, que si queréis celebrar algo importante, o simplemente ofrecer un momento de placer a vuestro prójimo, creo que ésta es una gran receta.
He aquí la fórmula secreta:
Ingredientes:
Pero ¡un día es un día!, y qué mejor ocasión para prepararla que en el almuerzo que ofrezco a mis amigas para despedirme de ellas antes de marcharme a París.
En fin, que si queréis celebrar algo importante, o simplemente ofrecer un momento de placer a vuestro prójimo, creo que ésta es una gran receta.
He aquí la fórmula secreta:
Ingredientes:
- 750 gr de leche condensada.
- 300 gr de nata para montar.
- Chocolate con leche.
Elaboración:
- En una olla a presión, poned la lata cerrada (tras haber retirado el envoltorio y la tapa de plástico si la hubiera) de leche condensada. Cubridla con agua. Una vez que la olla empiece a pitar, mantenedla 20 minutos a fuego medio-bajo.
- Una vez pasado este tiempo, sacad la lata de la olla exprés y enfriadla mucho. Ni se os ocurra abrirla antes de que temple, puesto que podéis quemaros vuestras manitas (existe un riesgo considerable de que el dulce de leche salga disparado y a una temperatura muy elevada).
- Cuando abráis la lata... ¡sorpresa!: ya habéis conseguido un magnífico dulce de leche, piedra angular de esta deliciosa receta.
- Por otro lado, montad la nata.
- Mezclad delicadamente 3/4 partes de la nata montada con el dulce de leche y llevad esta mezcla a la heladera. Si no tenéis heladera, pues al congelador, y removedla cada 15 minutos, para obtener una mezcla lo más cremosa posible.
- Cuando casi esté helado, añadid el resto de la nata montada y mezcladlo un poquito, lo justo para obtener el efecto veteado tan agradable en este tipo de postres.
- Cuando vayáis a servirlo, derretid el chocolate con leche al baño maría y vertedlo sobre las bolitas de este delicioso helado.
¡Un éxito garantizado!
Ánimáos a hacerlo, ya veis que es muy sencillo.