Esta mañana ha amanecido un poco nublado, y se respiraba en el ambiente el aroma inconfundible de la tierra mojada, tras haber llovido durante la noche. He de reconocer que el otoño es mi estación favorita del año, y que después del agotamiento del verano, mi creatividad se dispara.
Por eso, esta mañana pensé en preparar algo especial para el desayuno y se me ocurrió preparar estos crêpes de yogur sin gluten. Os aseguro que son muy fáciles de preparar y que el resultado es delicioso. Tomad nota:
- 1 Sartén antiadherente en buen estado.
- 2 Huevos.
- 40gr de preparado panificable de Schär.
- 1 yogur desnatado edulcorado Vitalínea.
ELABORACIÓN
Poner la sartén en el fuego, a intensidad 7/10.
Poner en un bol los dos huevos y batirlos completamente.
Añadir los 40 gr de preparado panificable. Batir enérgicamente con las varillas hasta que obtengamos una mezcla homogénea.
Verter el yogur y seguir mezclando.
Una vez tengamos preparada la masa de los crêpes, llega el momento más delicado: iremos vertiendo con un cazo mediano nuestra mezcla, moviendo la sartén con giros de muñeca para repartir bien la masa por toda la superficie.
Dejamos en el fuego hasta que empiece a despegarse, y con ayuda de una espátula, separamos uno de los bordes. Una vez separado, con los dedos tiramos del crêpe y le damos la vuelta.
Repetiremos la operación hasta que terminemos con la masa.
OPCIONES ALTERNATIVAS
En lugar de yogur, estos crepes pueden enriquecerse con leche, con leche condensada o con zumo de naranja.
Como opciones aromatizantes, podemos añadir ralladura de limón, de naranja o canela. También pueden hacerse de chocolate, añadiendo un poco de cacao en polvo.
RELLENOS
En casa la opción preferida es la NOCILLA, pero realmente se pueden tomar con mil y un acompañamientos, como el queso philadelphia, la mermelada, la miel, el helado...
